

Como sus siglas lo indican, el RC es un auto deportivo. Y no sólo estéticamente. Bajo el capot reposa un motor 1.6 turboalimentado, concebido en conjunto con BMW y capaz de desarrollar 175 CV que se transmiten a una caja manual de cinco marchas a la cual no le vendría nada mal una sexta para mejorar los consumos y algunas prestaciones.

El comportamiento en ruta del RC es impecable. La firmeza de las suspensiones sumado al ESP (desconectable) proporcionan un agarre optimo en cualquier curva. Eso si, en ciudad tiende a ser un tanto incómodo, típico de un auto de estas características.

Para acentuar su deportividad, el interior del 207 fue dotado con butacas deportivas que rememoran las de un World Rally Car, con buena sujeción y levemente más duras que la media. El resto del habitáculo mantiene los rasgos del 207 europeo, a excepción de la pedalera que es de aluminio. 
En cuanto al equipamiento, es muy completo, con 6 airbags, climatizador bi zona, estéreo con mp3 y comando satelital, controles de estabilidad y de velocidad crucero, sensores de estacionamiento y crepuscular, doble regulación de volante y fijaciones Isofix, entre otros. Para destacar el enorme techo solar que se extiende hasta las plazas traseras, preparadas par alojar a dos pasajeros únicamente.
El RC cuesta 106.000, un valor que definitivamente reserva la compra sólo a algunos clientes, aunque claro está que este vehiculo apunta a un público que busca exclusividad por sobre todas las cosas. Por su valor e incluso por compartir motor, su rival directísimo es el Mini Cooper S.

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