17/09/2007

Vivió volando

El sábado nos enteramos que había fallecido el escocés Colin Mc Rae, campeón del mundo de Rally en 1995, en un accidente de helicóptero.


La crónica, fría, certera, distante, contará al mundo que murió un 14 de septiembre, cerca de su casa, junto a su hijo de 5 años, a bordo de su propio helicóptero. Pero nos negamos a que eso sea todo. Nos gustaría algo así:

Colin Mc Rae disfrutaba andar a fondo. Su pie derecho mandaba y el cerebro le obedecía. Así vivió. Nos dejó miles de recuerdos de hazañas de valentía y coraje. Nada lo detenía. Tenía como ídolo a otro grande del Rally, que también admiramos: Ari Vatanen.

Muchos adolescentes y chicos lo mantendrán vivo en sus consolas de juego. Pero nadie se animará ni podrá siquiera intentar imitar en la ficción, lo que él hizo en la realidad. Para eso hay que vivir con pasión lo que se hace. Y el así lo vivía.
Un grande, de la estirpe de los Gilles Villeneuve, de los Ayrton Senna.
Vivió volando. Murió volando. Como a él le gustaba. Como él concebía la vida.

Gracias.