14/09/2007

Si Ferdinand lo viera

El Concept up! de Volkswagen remite a los origenes de la marca, mostrando soluciones e ideas para el futuro. Podría ser un producto transversal a varias marcas del grupo.

Si Ferdinand Porsche concibió el Escarabajo con la idea de realizar el sueño popular de contar con una primera motorización, estaría seguramente encantado con la idea de volver a las fuentes que conlleva el Concept up!

Motor trasero, trazos simples, soluciones novedosas, todo esto conjuga el up!. Veamos, la idea de Walter Da Silva fue sentar las bases de los futuros modelos chicos de la marca, con este ejercicio que propone volver al propulsor trasero.

Una de las grandes motivaciones para esto es evitar definitivamente la peligrosa intrusión del motor - en caso de impacto frontal, que es el más habitual, según las estadísticas-, en el habitáculo. Este es un gran desvelo de los diseñadores a la hora de plantear un auto pequeño, ya que lo compacto de las formas, hace que todo esté mucho más comprimido y los ocupantes, muy expuestos.

Las líneas del up! se muestran simples, limpias, puras, evitando rupturas que lo conviertan en un diseño viejo en escasos años. Sí tiene, juegos de estilo para demostrar que a los diseñadores no se les acabó la punta del lápiz: Las luces camufladas debajo de la luneta, recuerdan al Seat Tribu e indican una tendencia dentro del grupo VW que anticipan que más tarde o más temprano, las veremos en alguna línea de montaje. Los paragolpes se insinúan bajo marcos de otra textura y color. El otro "juego" se establece con el logo de la marca. El que se presenta en el portón trasero, se ilumina con las luces de freno: Certero ataque al corazón del espectador (diría Queen). Sorpresa. Todo vale.

Les contamos otro? Hexágonos. El juego acá lo establece la aparición de una forma repetida, con soluciones diferentes. En las ópticas delanteras. En las ventanas laterales. Vale? Si, por supuesto, ya dijimos que todo vale en un ejercicio de diseño. O no estamos hasta la tapa de los cesos de ver formas ovaladas en las luces y conformando las ventanas laterales en línea de fuga. Entonces se puede probar con hexágonos.

Uno más? El interior modular, con asientos individuales, laminares, que se sacan y pliegan en el baúl delantero. Tambien hay otro baúl trasero, sobre el motor. Se puede configurar entonces, la cantidad de plazas necesarias. De una a cuatro. Lo demás, pantallas táctiles, una para el conductor, para las funciones básicas, otra para ocupar en algo al acompañante. Para que haga algo y justifique que lo llevamos.

Eso es el up!. A Ferdinand le adivinamos una sonrisa.